USO CORRECTO DE TÍTULOS Y SUBTÍTULOS PARA CAER BIEN A LOS RESPONSABLES DE UNA EDICIÓN (II: SINTAXIS Y COMPOSICIÓN)

Tras haber dado en un post pasado algunas claves que deberían considerarse sobre la creación y la estructura de los títulos y subtítulos de una obra retomamos el tema ahora para ver cómo llevar lo antes dicho a la práctica. Dicho de otra manera: ya hemos visto cómo hacer que quede aparente la página del índice; ahora vamos a centrarnos en cómo hacer atractivo lo que en él se recoge a lo largo de la obra. Sin ningún tipo de cortapisa, pero con avisos de malas praxis que conviene tener en cuenta.

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BUSCAR/REEMPLAZAR EN WORD (II: PRECAUCIONES NECESARIAS Y LIMITACIONES DEL PROGRAMA)

El último día hablábamos del uso de los comandos de buscar y cambiar en Word y de cómo abordar un proceso “básico” de limpieza de un texto para que su uso en diferentes equipos y su exportación a otros programas informáticos no cause problemas o efectos indeseados. Buena parte de la utilidad de no incluir códigos erróneos ya lo explicamos cuando hablamos de los contragrafismos, y allí expusimos que los blancos incorrectamente generados podían dar al traste con la presentación de un texto propio, que quizá nos supuso un gran trabajo y que poseía particularidades sobre colocación y espaciado que eran fundamentales para la correcta exposición de los argumentos desarrollados.

Hoy vamos a desvelar algunas limitaciones o peculiaridades que debemos tener en cuenta al usar Buscar→Cambiar en Word, porque quizá su utilidad se vea a veces comprometida con los riesgos que supone su uso indebido.

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BUSCAR/REEMPLAZAR EN WORD (I: EL USO CORRECTO DE LAS OPCIONES)

La opción de utilizar el cuadro de comandos “Buscar/Reemplazar” en el procesador de textos Word de Microsoft es, más que útil, a veces imprescindible. Lo que en una lectura somera nos muestra algunos errores nos ofrece la pista (siempre desagradable) de que los textos que manejamos no están todo lo bien que debieran, y que por ello no son de nuestro agrado. Si los escribimos nosotros mismos, es el momento de revisarlos para “afinarlos”; si los hemos importado, será imprescindible “pulirlos” antes de poder utilizarlos (por ejemplo para usarlos en los nuestros, como citas); si nos han encargado revisarlos y corregirlos, necesitaremos “sistematizar” las modificaciones para evitar discrepancias.

Esta tarea puede suponer sumergirse en los textos para “cazar” esos errores, y a partir de cada hallazgo realizar una búsqueda y comprobar si lo mismo se ha repetido más veces, pero también incluye necesariamente algunas labores básicas, previas a la lectura, que conviene realizar siempre antes de dar un trabajo por terminado. Se puede decir que es equivalente a la limpieza de los zapatos: para limpiar un par de zapatos, antes deben estar limpios. No se puede dar betún con restos de polvo o barro, con manchas o cercos. De la misma manera, no se puede corregir un texto sin haberlo revisado antes. Sigue leyendo

PLANEAMIENTO Y PREPARACIÓN DE ORIGINALES PARA SU EDICIÓN. CUESTIONES BÁSICAS

En un post anterior hablábamos del concepto general de “espacio en blanco” o “espacio visual” en los PM. Vimos también que la mancha se ocupaba por elementos de dos tipos básicos: texto y no-texto. El funcionamiento de los tratamientos de texto es sin embargo lineal, y como apuntábamos cuando hablamos de los contragrafismos el espacio en una hoja es un continuo de elementos consecutivos, y no una ordenada agrupación de uno o varios elementos textuales o gráficos. Ahí está la gran diferencia, y por eso, y antes de rematar la serie sobre alfabetización visual en la autoedición, me ha parecido conveniente intercalar este post sobre preparación de originales. Sigue leyendo

CONTRAGRAFISMOS: ESTAR O NO ESTAR

Se le denomina contragrafismo a todo el espacio blanco que rodea a los signos que conforman la escritura. La nada, se podría decir. ¿Sí? En realidad no se puede despachar tan fácilmente aquello que, como los mismos fabricantes de tintas y tóner reconocen, es el 95% por ciento del total de la página (los cartuchos de 3.000 páginas durarían sólo 150 si el espacio completo quedara impreso). Ahora que ya sabemos que la materia oscura del universo es algo quizá es el momento de reconocer la importancia de los contragrafismos…

El uso de los contragrafismos es básico en el diseño editorial. Y también en el diseño de nuestros trabajos más modestos. Tuve un profesor que suspendía fulminantemente si:

a) Creabas una carpeta en el escritorio de la interfaz del ordenador.

b) Usabas blancos para rellenar documentos.

Porque, vamos a reconocerlo abiertamente, ¿quién no ha rellenado con blancos cuando no ha sabido cómo solucionar la colocación de algún elemento dentro de la página? “Bueno, así por lo menos se ve”, decimos. Pero aquí debemos cambiar la percepción que tenemos del software de tratamiento de texto: del protocolo WYSIWYG (what you see is what you get) pasamos al WYSINEWTG (what yo see is not exactly what they get). Tan impronunciable como desazonador para quien se lo encuentre. Sigue leyendo

ALGUNOS ATAJOS DE TECLADO IMPRESCINDIBLES EN WORD

logo word

El procesador de textos de Microsoft, Word, es bastante más original que su propio nombre. Heredero de aquellos programas con sistema operativo ms, en el que cada instrucción debía ser insertada entre < > (aquel lejano y entrañable Wordperfect), Word enseguida aprovechó el entorno “windows” que Steve Jobs inventó para Apple, haciendo mucho más fácil crear documentos de texto con formato. Ello sin duda aligeró de trabajo a secretarios y secretarias y abrió la informática a usuarios inexpertos.

Mucho han evolucionado las cosas desde aquel entonces. Los procesadores de texto actuales dan la batalla a los programas de autoedición profesionales, mostrándose cada vez más versátiles y potentes, interactuando además con “complementos” que aumentan sus posibilidades de uso.

Quizá por ello ya no es tan importante qué es capaz de hacer el programa, sino cómo conseguirlo rápido, y sistematizarlo. Rebuscando por los menús acabamos por averiguar la forma de hacer lo que necesitamos, pero cuando nos sentamos a escribir los preliminares pueden ser un verdadero fastidio, y tener que interrumpirse cada dos por tres un auténtico latazo. Por “preliminares” debemos entender el formateo del texto, y de ello hablaremos otro día. Hoy vamos a centrarnos en no perder el tiempo cuando estamos escribiendo.

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