ESTILO DIRECTO Y ESTILO INDIRECTO (II)

El día pasado hablábamos del estilo indirecto, de cómo debe usarse con cierto cuidado y con moderación y del acierto de incluirlo en el discurso para reforzar nuestros argumentos. Hoy vamos a hablar del estilo directo, de la forma de recoger apropiadamente las palabras de otro para introducirlas en nuestro propio escrito y con qué sentido es apropiado hacerlo. Sin duda, transcribir un texto de otro evita malos entendidos, pero la primera precaución que debemos adoptar, y no por obvia debe ser ignorada, es que los textos transcritos deben responder al mismo sentido que el autor quiso darles. Naturalmente, si yo tomo cualquier novela y empiezo a subrayar palabras a mi conveniencia, resultará al final que el novelista escribió, dentro de su novela, un relato diferente donde a los personajes les pasan cosas diferentes y que acaba de distinta manera. Descontextualizar las citas es tergiversar el mensaje, y como evidentemente no podemos reproducir en nuestro texto el trabajo completo de aquellos a quienes hagamos referencia, lo primero que debemos sentarnos a reflexionar es qué introducir, y cómo. Sigue leyendo