COSAS DE FAMILIA. VARIEDAD Y CONFUSIÓN EN LA NOMENCLATURA FAMILIAR (Y III: LA FAMILIA EXTENSA)

La definición exacta de las situaciones de pareja que veíamos la semana pasada es necesaria, como dijimos, por las obligaciones y compromisos económicos adquiridos y por las implicaciones hereditarias derivadas, no tanto en la línea descendente como en la ascendente y en las colaterales, donde pueden surgir los conflictos.

Pues bien, a pesar de haber dejado demostrado que las comunidades de concubinato y de barraganía podrían implicar derechos y obligaciones para la familia extensa, ningún término existe que defina al ascendiente del concubino o del barragán, y tampoco hay equivalentes a cuñados, nueras o yernos; ni siquiera hay forma de nombrar al hermano del concubino. ¿Será el tiempo y la necesidad quienes los creen? En ello debemos confiar, pues el idioma, enfrentado a una parcela ignota, no nos auxilia en nada en estos casos. Sí en cambio en la descendencia, sin duda porque las situaciones posibles son tan antiguas como las propias instituciones. Veámoslo, nos vamos a sorprender. Sigue leyendo