LA VERDAD SOBRE EL TRABAJO DE FIN DE GRADO POR ENCARGO: EL NEGOCIO DE LAS TRAMPAS

Cuando estaba definiendo la estrategia comercial para informar a los estudiantes que culminan sus grados de la oferta de servicios editoriales que ofrezco tuve, obligadamente, que consultar en la web por dónde va la competencia.

Dar forma a trabajos terminados es sencillo, generando “estilos” de títulos y subtítulos, realizando índices y elaborando bibliografías, y la corrección ortotipográfica o exhaustiva lima por lo general las asperezas que impiden que la exposición avance a trompicones y provoque ceños fruncidos o cejas enarcadas entre los miembros de un tribunal. El alumno dice “esto es lo que hay” y se trabaja sobre ello.

Sin embargo, cada vez es más común trabajar en paralelo con el propio investigador, en lo que es común en el mundo anglosajón pero que resulta aún extraño en la universidad española: la dirección literaria. Sin embargo, cerrar presupuestos para este tipo de trabajos a veces es complicado, y hay que hacer ver al cliente que el precio de partida puede verse alterado si parte del trabajo ha sido rehecho varias veces, por mucho que con el sistema de discriminación por colores que uso solo se facturan las inclusiones, y nunca se cobra dos veces por lo mismo. En fin, quería saber básicamente cómo solucionan otros lo que a mí me parece el gran problema de trabajar sobre material científico durante su elaboración, que es la verdadera utilidad de la dirección literaria. ¿Qué me he encontrado? Pues una muy desagradable sorpresa. Sigue leyendo

Anuncios

EL AUTOR Y LA CORRECCIÓN DE SUS TEXTOS

Deliberadamente, el título de este post guarda un doble sentido. Esta vez no hay anfibología que valga (recuérdese lo dicho en otro lugar sobre el particular), sino la intención explícita de abarcar todo lo que un autor hace por la corrección de sus textos. O lo que al menos debiera hacer, o debería haber hecho, y no hizo.

Sigue leyendo