EL IDIOMA DE LOS LUGARES: FORMAS DE DECIR MAASTRICHT

Hay cierta tendencia actual a respetar el idioma que los nativos dan a los lugares. Algo que no siempre ha sido así y que ha logrado dar a topónimos de todo tipo tantas grafías y pronunciaciones como idiomas hay; quizá más exactamente, como idiomas tenían quienes los visitaron. Es claro que fueron los viajeros quienes “rebautizaron” los lugares, y podemos imaginar que serían aquellos de cierta cultura, porque la inclusión en el idioma se ha producido por la decantación de la tinta de los escritores sobre la memoria del papel. En la novela Trafalgar el gran cronista Benito Pérez Galdós pone en boca de Marcial, aguerrido marino de pata de palo y veterano de mil batallas, que tras una acción de guerra de los ingleses sin previa declaración (curiosamente la guerra funciona en este sentido a la contra que el amor, que lejos de cobarde se considera romántico) es llevado detenido a Plinmuf (Plymouth). Es gracioso imaginarse la castellanización como de uso común, pero es lo cierto que la misma distancia hay entre Londres y London. Sigue leyendo