AUTOEDICIÓN Y ALFABETIZACIÓN VISUAL (III): EL TEXTO

En un post pasado interrumpimos la serie sobre alfabetización visual para insertar nociones básicas de la preparación de originales. Según allí expusimos, los documentos creados a partir de un tratamiento de texto (TT) podían incluir ciertas marcas y definiciones que los hacían perfectamente válidos para su edición inmediata, pero que poseían las limitaciones (cada vez menores) que estos programas poseen frente a herramientas informáticas más complejas, como los Programas de Maquetación (PM). Antes de cerrar el círculo hablando de los elementos gráficos y cómo se trabajan en los PM vamos a ofrecer las claves básicas que nos permitan comprender el proceso de exportación de textos a archivos maquetados.

MAQUETADORA

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RELATIVOS, INTERROGATIVOS Y EXCLAMATIVOS

Aunque a primera vista identificar las funciones relativas, interrogativas y exclamativas de las palabras parece sencillo, a veces nos topamos con casos donde ya no lo tenemos tan claro. Si escribimos, por ejemplo, Tengo que dejar a los niños y no tengo con quien, cuántos se han ido mentalmente a una asimilación con la oración interrogativa ¿A quién le dejo yo los niños? y han dado por supuesto que el relativo “con quien” (a nadie) en realidad debería cumplir la función interrogativa con quién hacerlo (con quién dejarlos) y debería llevar acento. Del mismo modo, a veces la función dentro de la oración puede no ser nítida, como cuando se dice Cuando la gripe, todo el mundo de baja. ¿Conservamos para Cuando la gripe una función adverbial (Entonces), o le atribuimos una pura función preposicional (Desde la gripe)?

Evidentemente el criterio que manda es del escritor, que sabe qué quiere decir y opta por el camino que prefiere. Pero resulta necesario conocer las pautas para la creación de estas contrucciones, y a ello vamos a dedicar el presente post. Sigue leyendo

PLANEAMIENTO Y PREPARACIÓN DE ORIGINALES PARA SU EDICIÓN. CUESTIONES BÁSICAS

En un post anterior hablábamos del concepto general de “espacio en blanco” o “espacio visual” en los PM. Vimos también que la mancha se ocupaba por elementos de dos tipos básicos: texto y no-texto. El funcionamiento de los tratamientos de texto es sin embargo lineal, y como apuntábamos cuando hablamos de los contragrafismos el espacio en una hoja es un continuo de elementos consecutivos, y no una ordenada agrupación de uno o varios elementos textuales o gráficos. Ahí está la gran diferencia, y por eso, y antes de rematar la serie sobre alfabetización visual en la autoedición, me ha parecido conveniente intercalar este post sobre preparación de originales. Sigue leyendo

AUTOEDICIÓN Y ALFABETIZACIÓN VISUAL (II): EL LIBRO

En el pasado post hablábamos genéricamente del “espacio en blanco” que se genera en un documento nuevo generado por un PM, o un conjunto de ellos, si es que los vamos a agrupar para formar un solo volumen. Vamos a ver ahora qué normas rigen la presentación de la información en forma de libro, que debemos respetar si esperamos que tenga una apreciación positiva por parte del lector.

Todas estas normas son por supuesto convenciones, pero como ya he comentado en otras ocasiones no debemos menospreciar el valor ni la oportunidad de las convenciones: nunca olvidemos que la arquitectura griega de Fidias, el referente clásico por excelencia, se sujetaba a unas adaptaciones muy precisas que buscaban que el ojo humano percibiera la construcción como estéticamente perfecta, no matemáticamente perfecta, deformando el fuste de algunas columnas para que al apreciar el peristilo la luz no las hiciera aparecer más delgadas a una altura media que junto a basas y capiteles. Si puede que incluso genéticamente estemos determinados para evolucionar a partir de conceptos “aprendidos” o impresos en nuestro cerebro, la originalidad debe comenzar donde termine el conocimiento, ergo este primero se hace imprescindible. Sigue leyendo