AUTOEDICIÓN Y ALFABETIZACIÓN VISUAL (I): LA AUTOEDICIÓN Y EL ESPACIO VISUAL

“Aprovechar la capacidad tipográfica en bruto para introducir un texto en un programa de maquetación es como obtener energía hidroeléctrica de un embalse. El río tiene la fuerza suficiente para lograrlo, pero no el conocimiento necesario” (James Alex Brown, AutoEdición. Texto y tipografía, ACK Publish, 1984).

Cuando este autor, tipógrafo y diseñador editorialescribió esto, hace ya 30 lejanos años, el concepto de autoedición era bastante novedoso, y las herramientas del autoeditor raras y prácticamente inaccesibles al gran público. En aquellos años, un modesto Apple LC II podía costar el equivalente actual a los 5.000 euros, una impresora Postscript no menos de 3.000 y el software era incompatible con cualquier otro sistema operativo; no digamos ya el abismo que existía entre Macintosh y PC, hoy ya afortunadamente superado.

Quiere ello decir, simplemente, que la labor de creación de documentos impresos de apariencia profesional estaba muy alejada del gran público. Sólo modestamente podían elaborarse cartas, informes sencillos, cosas así.

Sin embargo, no es raro hoy en día que haya quienes se atrevan a crear documentos en programas de maquetación profesionales, como InDesign o QuarkXPress. Aparte la complejidad que puede suponer el conocimiento en profundidad de estos paquetes informáticos, lo verdaderamente importante para sus usuarios es poseer unos mínimos conocimientos que aseguren al osado “neomaquetador” el éxito en su empresa. Sigue leyendo

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¿ENTIENDE EL ADMINISTRADO EL LENGUAJE PROCESAL?

Hace unos días sostuve una interesante diatriba con una bloguera que criticaba abiertamente la “indefinición” y la escasa “resolución” de mi anterior post, Publicaciones jurídicas, ¿por dónde empezar? Me decía que mezclaba cosas, que no diferenciaba suficientemente entre la comunicación dirigida a colegas de profesión o al público en general. Curiosamente, a la vez estaba trabajando en una monografía sobre Derecho procesal en la que su autor dice lo siguiente:

“… consciente de que nuestro ordenamiento jurídico pone al alcance de personas no particularmente versadas en el mundo del derecho, en determinadas circunstancias, la posibilidad de dirigirse en primera persona a los tribunales sin servirse de la representación de procurador y de la defensa de abogado, pretende este libro «rebajar» el tono excesivamente técnico de un lenguaje con el que los profesionales del derecho tendemos en ocasiones —es necesario reconocerlo— a «encastillarnos», creando barreras de comprensión difícilmente superables para el lego en la materia”.

Curiosa confesión ¿no es cierto? Pues bien, a partir de ambas premisas he escrito este post, que trata sobre el lenguaje que se usa en ese lugar amplio y venerando que una sociedad dedica al equilibrio de su propia existencia: la administración de justicia. Sigue leyendo

PUBLICACIONES JURÍDICAS ¿POR DÓNDE EMPEZAR?

Muchos profesionales del Derecho se plantean la comunicación de contenidos como una estrategia de marketing. Ajenos al mundo universitario, donde la creación científica es conditio sine qua non para la valoración profesional y el reconocimiento de méritos, abogados, registradores, notarios y otros profesionales involucrados en la aplicación práctica del Derecho empiezan a darse cuenta de que la creación de contenidos para su divulgación en el circuito profesional redunda en una serie de ventajas que no conviene descuidar. ¿Tienen razones suficientes para pensar así? En este post vamos a desentrañar algunas claves de interés para comprenderlo. Sigue leyendo