LA GUÍA DEFINITIVA PARA LA EDICIÓN: CHICAGO-DEUSTO

Está en el mercado desde hace poco un libro que podríamos considerar el compendio ideal para quienes se mueven en el mundo de la comunicación editorial, en cualquiera de sus funciones: el Manual de estilo Chicago-Deusto. Apareció en septiembre pasado, fruto de dos años de arduo trabajo durante los que se adaptó la obra original, The Chicago Manual of Style, al ámbito del español.

La obra original, creada por especialistas de la Universidad de Chicago, ha venido mejorándose con ediciones sucesivas desde 1906, y tuvo una importante adaptación a las nuevas tecnologías en 2010. Ahí radican sus dos principales virtudes: es una obra de honda raigambre, y además atiende con especial cuidado aquellos aspectos de las nuevas tecnologías que puedan resultarnos algo pantanosos o donde no tengamos unos criterios definidos.

Evidentemente, en el mundo editorial en español ha habido buenos antecedentes a esta obra. Yo recuerdo ahora con especial cariño la obra de José Martínez de Sousa Manual de edición y autoedición, una obra que, si bien no pretendía ser enciclopédica, sí era profunda y exhaustiva, y que bebía sin duda de obras anteriores más sencillas, como la clásica de Euniciano Martín Cómo se hace un libro (1994), de EDB (Ediciones Don Bosco, pues fue ese centro de formación profesional de Barcelona el origen de buena parte de las obras teóricas sobre el mundo editorial de España). De Martínez de Sousa se dijeron muchas cosas, no todas ellas buenas, porque  a veces contradijo a la Real Academia y no era, propiamente, un filólogo. Su obra, extensa y plagada de erudición, se constituyó de cualquier manera en referente en un país que, dedicando tanto esfuerzo a editar, no ha construido una base teórica que ofrezca uniformidad y espante la improvisación de advenedizos que contradicen sin pudor —y sin razón alguna que lo sustente— los criterios utilizados por quienes nos dedicamos a este «oficio» de hacer libros.

Por ello es tan importante la aparición de la obra que hoy estoy glosando. Es, a la vez, un manual de consulta y un referente que podemos esgrimir frente a necios e ignorantes. Y aunque parte de la obra en inglés destinada al ámbito anglosajón, la esmerada labor del equipo de la editorial Deusto, con Javier Torres Ripa a la cabeza, la ha adaptado, que no traducido, a nuestro idioma.

Su estructura interna nos recordará a la de la Gramática de la Real Academia, con marginales que desarrollan aspectos puntuales y que responden a un prolijo sumario que aparece al principio. Se evitan así digresiones bizantinas que contravendrían el propósito eminentemente práctico que el libro en seguida transmite.

Cierto es que algunas normas UNE dictadas sobre los temas tratados pueden contener indicaciones diferentes, y que algunos de los estándares que iban asentándose (como la cita de referencias electrónicas, a partir de las recomendaciones de la Universidad de Barcelona) pueden no equivaler, pero es tal la variedad de normas existentes que podemos optar sin pudor por las que aquí se nos ofrecen en esta obra como prioritarias, y someternos a las modificaciones oportunas si el editor de turno nos lo exige.

Ya hemos comentado alguna vez que, en función del país, de la materia, de la casa editora o incluso de la publicación en particular puede haber normas de obligado cumplimiento para todos los participantes en una edición. Pero no por ello debemos ser caóticos en nuestros criterios, sino tenerlos claros para saber dónde modificarlos en el momento oportuno.

Entre los apéndices que incluye voy a citar el de brocárdicos (o brocardos, que ya no discuto), denominado «Frases latinas», por el uso que entre los teóricos del Derecho se hace de ellos, y que convendría tener a la mano para no utilizarlos con faltas de ortografía —que pueden modificar el caso en sustantivos o adjetivos o el tiempo en verbos, diciendo lo que no queríamos decir— o impropiedad —lo que desbarataría el argumento esgrimido—.

Entre la bibliografía, muy actual, podemos incluir incluso blogs, como el de Javier Bezos, gran especialista en Ortotipografía, junto a clásicos como el de diseño editorial que Jan Tschichold editó en 1995.

En fin, una obra muy recomendable, tan libre de lectura como la Rayuela de Cortázar, que puede amenizarnos un rato libre, resolver una duda que nos torture o ayudarnos a superar el reto de especializarnos en el mundo editorial como si estuviésemos asistiendo a un máster. Ahí es nada.

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