ALGUNOS ATAJOS DE TECLADO IMPRESCINDIBLES EN WORD

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El procesador de textos de Microsoft, Word, es bastante más original que su propio nombre. Heredero de aquellos programas con sistema operativo ms, en el que cada instrucción debía ser insertada entre < > (aquel lejano y entrañable Wordperfect), Word enseguida aprovechó el entorno “windows” que Steve Jobs inventó para Apple, haciendo mucho más fácil crear documentos de texto con formato. Ello sin duda aligeró de trabajo a secretarios y secretarias y abrió la informática a usuarios inexpertos.

Mucho han evolucionado las cosas desde aquel entonces. Los procesadores de texto actuales dan la batalla a los programas de autoedición profesionales, mostrándose cada vez más versátiles y potentes, interactuando además con “complementos” que aumentan sus posibilidades de uso.

Quizá por ello ya no es tan importante qué es capaz de hacer el programa, sino cómo conseguirlo rápido, y sistematizarlo. Rebuscando por los menús acabamos por averiguar la forma de hacer lo que necesitamos, pero cuando nos sentamos a escribir los preliminares pueden ser un verdadero fastidio, y tener que interrumpirse cada dos por tres un auténtico latazo. Por “preliminares” debemos entender el formateo del texto, y de ello hablaremos otro día. Hoy vamos a centrarnos en no perder el tiempo cuando estamos escribiendo.

VARIANTES DE TEXTO

Vaya por delante que la forma de tratar los textos en un procesador y en un programa de autoedición es diferente. En Word, las opciones que aparecen en la regla superior para modificar la familia tipográfica identificada en la primera ventana de la pestaña Inicio son limitadas: negrita, cursiva, subrayado, tachado, subíndice, superíndice y variantes de mayúsculas (con sus combinaciones). La negrita y la cursiva son las equivalentes a las variantes tipográficas de la familia completa, que sí tenemos explícita en los programas de autoedición: normalmente “Italic” para la cursiva y “Bold” o “Semibold” para la negrita. Veremos en nuestro listado variantes tipo “Book”, “Light”, “Condensed” o “Black” que se corresponden con variantes que las pestañas no recogen, y a las que podremos acudir a la hora de definir los “estilos”, lo que dijimos que dejábamos para mejor ocasión.

Volvamos a las variantes de la pestaña Inicio, y enlacemos ahora con la pequeña explicación que dábamos arriba sobre los códigos entre diples (< >). Word posee atajos para que el texto adquiera esas características mientras estamos escribiendo. Quiere decirse que, durante el proceso de escribir, si insertamos un atajo, a partir de ese momento el texto adquiere la característica introducida. Y deja de tenerla si repetimos el atajo, porque así lo desactivamos. Es lo mismo que se hacía antaño, pero ahora no lo vemos.

ESTOS SON LOS ATAJOS PARA LAS VARIANTES DE TEXTO

  • CTRL + N: Negrita
  • CTRL + K: Cursiva
  • CTRL + S: Subrayado

Si no queremos subrayar los espacios debemos usar el atajo CTRL + MAYÚS + P, y si deseamos un doble subrayado CTRL + MAYÚS + D, aunque no hay forma de hacer doble subrayado sin incluir los espacios.

  • CTRL + SIGNO IGUAL: Subíndice
  • CTRL + SIGNO MÁS: Superíndice

¿Y el tachado? Bueno, el tachado tiene una ruta algo más compleja. Lo primero es abrir el cuadro de Formato pulsando CRTL + M. Dentro veréis que todas las variantes aparecen junto a una casilla de selección. Podemos pulsar en la casilla, pero si os fijáis cada elemento tiene una letra subrayada. Si pulsáis la tecla correspondiente a esa letra y a la vez ALT la opción se resaltará. Hay que pulsar Intro para aceptar el cambio, y deshacerlo cuando queramos dejar de tachar. Es más largo que los atajos directos que antes vimos, pero en este caso no hay solución más rápida.

VERSALES Y VERSALITAS

Hay alguna variante más que conviene conocer: las versales y las versalitas. Aquí hay cierta confusión, porque Word llama “Mayúsculas” a las versales, y “Versales” a las versalitas (vaya usted a preguntarle a Steve Ballmer por qué).

Los atajos para cada opción son:

CTRL + ALT + U: Versales

CTRL + ALT + L: Versalitas

Hay que aclarar ahora que para Word las versalitas no son una variante tipográfica en sí, sino sólo una forma de presentar las minúsculas. ¿Por qué esto es importante? Porque uno de los mejores atajos que tenemos es el de la asignación de mayúsculas/minúsculas al texto, y una vez que lo utilizamos y el texto queda convertido en mayúsculas no podemos conseguir que pase a versalitas sin deshacer la conversión (digamos que esas versales “mandan” sobre las minúsculas, hayan sido o no convertidas en versalitas).

MAYÚSCULAS/MINÚSCULAS

Para acceder a las variantes en el uso de mayúsculas y minúsculas usaremos el atajo ALT + F3.

Si lo hacemos en el medio del texto cambiará la palabra donde se sitúe el cursor, o la primera a la izquierda si está entre dos. Si lo hacemos sobre un texto resaltado lo hará circular por las siguientes variantes:

INICIAL MAYÚSCULA → TODO MAYÚSCULA → TODO MINÚSCULA

Esto, que puede ser tremendamente útil, puede volverse un verdadero engorro cuando debemos hacer conversiones de textos en mayúsculas a textos en versales/versalitas, porque nos obliga a desactivar previamente, como dijimos, la creación de texto en mayúsculas. Algo muy a tener en cuenta a la hora de pegar textos creados en documentos ajenos o traídos de Internet.

ALGUNOS OTROS SIGNOS ÚTILES DURANTE EL PROCESO DE ESCRITURA

Sobre la utilidad de crear un atajo de teclado para las comillas «» ya hablamos en otro momento.

También es conveniente refrescar que los guiones tienen tres tipos que hay que usar con propiedad:

  1. el guion corto (el que se crea automáticamente al cortar palabras a final de línea),
  2. el guion medio (o guion “menos”, que es el que debemos usar como signo matemático y se inserta pulsando CTRL + ­SIGNO MENOS DEL TECLADO NUMÉRICO)
  3. y la raya tipográfica, o guion largo, que es el que debemos usar para las inserciones de texto y para el estilo directo en literatura, por ejemplo, y que conseguiremos con el atajo CTRL + ALT + SIGNO MENOS DEL TECLADO NUMÉRICO.

Sobre los puntos suspensivos, realmente es útil introducirlos con propiedad, en lugar de colocar tres puntos uno detrás de otro, porque quizá en algunos casos pueden usarse en el proceso de edición para sustituirlos por “campos” de formulario, y si ya hemos hecho bien las cosas desde el principio nuestros queridos componedores nos lo agradecerán. Para ello sólo hay que pulsar CTRL + ALT + PUNTO.

Para finalizar, aunque está explícito en la regla superior de la interfaz del programa, conviene recordar que hay atajo para crear notas a pie: CTRL + ALT + O para nota a pie de página, y CTRL + ALT + L para nota a final del documento. Si generamos muchas este atajo nos permitirá no perder concentración.

NUESTROS PROPIOS ATAJOS DE TECLADO

Word posee una utilidad que se denomina Autotexto. En ella se especifica que se realizarán conversiones automáticas a determinadas variantes de texto cuando lo pongamos entre guiones bajos o entre asteriscos. De la misma manera, podemos crearnos nuestros propios atajos cuando necesitemos incluir algo muchas veces en el texto y no sepamos cómo hacerlo rápido, o cómo sistematizarlo (por ejemplo, un carácter extraño, o un signo). Si le atribuimos una mezcla de teclas, al finalizar el documento podemos realizar un cambio automático abriendo el panel Reemplazar —CTRL + L— y copiando —CTRL + C— y luego pegando —CTRL + V— los elementos en cuestión. Los signos que usemos debemos estar seguros de que nunca aparecerán en el texto; por ejemplo, /*/ para marcar el lugar donde debe aparecer ≥.


Hay muchos atajos más, pero intentar trabajar con todos en la cabeza es imposible y acabaríamos haciéndonos una chuleta, lo que le quitaría la utilidad que se le supone. Creo que los que he expuesto son los fundamentales, y con algo de uso los controlaremos pronto. En una próxima entrada hablaremos del formateo de documentos y de la definición de “estilos”, lo que también puede ahorrarnos mucho trabajo y sistematizar la apariencia de nuestros documentos.


Aunque no corresponde a Word sino a Windows, un pequeño truco final: si estamos trabajando en una sola pantalla aprovechando textos de otros documentos o buscados en Internet el comando ALT + TAB nos permitirá ir pasando por cada uno siempre que no estén minimizados.


Podéis consultarme si necesitáis algún atajo más, o si tenéis dudas al usar alguno de los expuestos. Usad el formulario inferior.

 

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1 comentario

  1. Pingback: BUSCAR/REEMPLAZAR EN WORD (II: PRECAUCIONES NECESARIAS Y LIMITACIONES DEL PROGRAMA) | EL BLOG DE ADALBERTO

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